En Shanghai Mama, tenemos el orgullo de servir uno de los platos más emblemáticos de la cocina china: el pato laqueado. No es solo un plato, es nuestra especialidad, un verdadero homenaje a la tradición culinaria que ha conquistado paladares a lo largo de los siglos.
Tradición, técnica y un toque único
El pato laqueado no es un plato cualquiera, es una obra maestra que exige tiempo, paciencia y técnica. En Shanghai Mama, seguimos el proceso tradicional para conseguir una piel dorada y crujiente, acompañada de una carne tierna y jugosa. El equilibrio perfecto entre texturas que hace de este plato algo excepcional.
El arte de montar el rollito perfecto
El ritual sigue con la creación del rollito: crepes calientes, cebolla fresca, pepino crujiente y nuestra salsa hoisin. Cada bocado es una mezcla de sabores y texturas que hacen que cada experiencia sea única. Es el tipo de plato que no solo se come, se disfruta en cada paso.
Ideal para compartir y celebrar
El pato laqueado es perfecto para compartir en cualquier ocasión especial, ya sea con la familia, amigos o en una celebración memorable. En Shanghai Mama, hemos perfeccionado este plato para que sea nuestra especialidad, el protagonista de tu visita.
Cada vez que lo pruebes, te prometemos que te llevará de vuelta, una y otra vez, a nuestro restaurante. Es el plato que hace que Shanghai Mama se quede en tu memoria.
